Les dije, pues: Vosotros veis el mal en que estamos, que Jerusalén está desierta, y sus puertas consumidas por el fuego; venid, y edifiquemos el muro de Jerusalén, y no estemos más en oprobio. Nehemías 2:17
Nehemías venció el desaliento y el desánimo con una auto motivación generada por su pasión por la vida. Su voluntad nunca fue quebrada. Su apoyo estaba en Dios y su fuerza provenía de la intimidad con el Señor. La fuerte oposición espiritual que el enemigo utilizó para desanimar a Nehemías nunca pudo lograr que se frustrara; él resistió. Y a través de su fuerte voluntad logró reconstruir su ciudad en 52 días. Donde dice: Reconstruyamos la muralla de Jerusalén, ahí pon tu nombre, porque Jerusalén eres tú, el lugar donde el Señor hoy habita. Tienes que tener voluntad para hacer las cosas. La voluntad es la capacidad de los seres humanos que les mueve a hacer cosas de manera intencionada, por encima de las dificultades, los contratiempos y el estado de ánimo. Sin voluntad no se pueden lograr objetivos planeados, pero recuerda que la fuerza proviene de tener una intimidad con Dios.
Etiquetado en: desaliento, desánimo, jerusalén, Nehemías 2:17, REFILL, voluntad














