Mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor. 2 Corintios 3:18
En otras palabras, me transformo en lo que contemplo. Aquello en lo cual pongo mi atención y mi tiempo es lo que determina el tipo de vida que llevo. Las personas, las actividades y los pensamientos que llenan mi ser es lo que producen lo que soy y hacia donde voy. Contemplar es observar detenidamente, meditar, analizar, visualizar. Lo que nos rodea nos influye en la manera de ser y de actuar. Por eso debes siempre levantar la mirada y observar los mayores ejemplos. La Biblia esta llena de buenos y malos ejemplos. En la vida nos rodean ejemplos de amigos, familiares o conocidos, personas que son reconocidas y destacadas, que también pueden ser una gran influencia, pero de ellos solo debemos retener lo bueno y desechar lo malo. Jesús venció todo! Por lo tanto, si lo contemplo a él seré un ganador, si contemplo al más grande de los ganadores llegaré a ser semejante a Él.
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