Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia. Hebreos 12:28
Vivimos en un mundo inestable y en tiempos donde el mundo es sacudido puede ser bien fácil ceder a la preocupación y miedo. Estas sacudidas pueden presentarse en diferentes formas, sea una crisis económica o retos en el hogar. Cuando estas cosas suceden, muchas personas dicen que estas sacudidas son castigo de Dios por nuestros pecados. Pero estas sacudidas no son lo que crees que son. Dios ya no te castiga por tus pecados porque Jesús ya se llevó toda tu condenación y castigo en la cruz. Hoy, Dios es puro amor y gracia hacia ti. ¡Por Jesús, ya El no tiene coraje contigo! Como un hijo o hija de Dios, tu perteneces a su Reino, aunque físicamente aun vivas en el mundo. El Reino de Dios y el mundo operan bajo principios muy diferentes. El mundo es limitado, pero todo lo de Dios es eterno y duradero. Demos gracias a Dios por ese Reino inconmovible que también es para nosotros.
Etiquetado en: gratitud, hebreos 12:28, inconmovible, REFILL, reino, Servir














