
Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz, y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano. Lucas 17:15-16
Las personas que tienen un corazón agradecido siempre le están dando la gloria a Dios. Muchas veces los oyes decir: ¡Dios es Bueno! Ellos saben que Dios es la razón por cada bendición que reciben. Pero hay otros que reciben las bendiciones de Dios y desaparecen como estrellas fugases. Jesús tuvo un encuentro con este tipo de personas cuando llegó a un pueblo. Diez leprosos le gritaron: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros!. Qué lindo es saber que cuando le pides a Jesús por misericordia, él siempre te oye y toma tiempo para tu milagro. Lamentablemente solo uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias. Los otros nueve sabían que fue Jesús quien los había sanado. Sin embargo no se preocuparon en regresar y darle gracias. Cuántas bendiciones hemos recibido del Señor y no nos acordamos de darle gracias, gloria y honor. Reconozcamos que él es la fuente de toda bendición en tu vida.
Etiquetado en: glorificar, Gracias, lucas 17:15-16, misericordia, REFILL













