Hay situaciones o cosas a las que usualmente le damos mucha importancia; como por ejemplo, cuando hablamos de nuestros equipos favoritos de fútbol, les defendemos y apoyamos con mucha pasión; o cuando se trata de ir a ver a nuestra banda favorita en concierto, gritamos, disfrutamos, inclusive tratamos de motivar a todos para que asistan. Pero hay algo que no termina de ser normal para nosotros que nos llamamos hijos y adoradores de Dios. ¿Por qué nos cuesta tanto hablar acerca de lo que Dios ha hecho en nuestras vidas? Es momento de que empecemos a hablar de lo bueno que ha sido nuestro Dios. Nuestra adoración no se debe limitar al increíble momento que pasamos en la iglesia… Deja que otros escuchen lo que el Señor a hecho en tu vida… ¿Cómo conocerán de la grandeza de nuestro Dios, si no lo damos a conocer? Tu boca puede ser el más grande instrumento de adoración… habla de la grandeza de tu Padre, habla acerca de nuestro DIOS.
Etiquetado en: ADN, adoracion, Deuteronomio 32:3, radio viva, Reflexión del día














